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El comienzo del empoderamiento femenino

Casa de muñecas es una obra teatral escrita por Henrik Ibsen en 1879, la cual escenifica la historia de Nora, la esposa y madre perfecta, o al menos eso creía y aparenta. En cambio, El enfermo imaginario de Molière (1673) representa el padecer de un hombre que dice estar enfermo, aunque todos los personajes a su alrededor creen que solo exagera. Resulta de interés hallar conexiones entre propuestas aparentemente tan distantes.

Nora sobresale en el empoderamiento femenino, lo cual, a mi parecer, resulta atípico debido a la época en la que fue puesta en escena, ya que en el siglo XIX la mujer era representada como una figura sumisa y recatada. La mismo ocurría en la Francia de Luis XIV. Sin embargo, en ambas obras se aprecia cómo las mujeres toman protagonismo. Nora se relaciona con Antonia debido a que las dos cometen acciones para salvar a sus seres queridos. En primer lugar, Nora, a escondidas de su marido, pide un préstamo para mejorar su salud; además, se arriesga por su amiga al conseguirle una oportunidad de trabajo en el banco. Por su parte, Antonia, la sirvienta, también recurre al engaño y actúa a las espaldas de su señor; asume un riesgo ante la madrastra por una misma causa: el bienestar de sus seres queridos. Además, Antonia también tiene un parecido con Cristina, quien sostiene una amistad con Nora, pues ambas intervienen de cierta manera para ayudar a sus amigas. En Antonia esto se puede ver claramente al guardar las apariencias para que el casamiento de Angélica no se lleve a cabo; mientras que Cristina también actúa como coartada al defender y tratar de ayudar a Nora.

En cuanto la comparación romántica, Angélica, una joven enamorada, es obligada a casarse para beneficio de su padre. Este factor sobresale en Casa de muñecas, pues Nora se ve inmersa en una unión por conveniencia ya que, al final, descubre que su matrimonio estaba sustentado en las apariencias. Otro factor que me pareció interesante es la perspectiva que se tenía de la mujer, pues en ambas piezas se ve cómo era representada como una persona ingenua que no sabe nada de la vida, y que necesita la guía o dirección masculina. Sin embargo, Nora reacciona y decide actuar por sí y para alcanzar su independiente. Su anagnórisis consiste en una búsqueda por el derecho a las mismas oportunidades.

Dámaris Salazar

Norteatro
Norteatro
Centro de investigación y documentación dramática.

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